Iglesia "Laodicea"
martes, 24 de septiembre de 2013
Organize a su iglesia
Hoy en día existen un sin número de iglesias que se caracterizan por.....
Muy pronto publicaré mi opinión sobre la organización basada en los dones espirituales..esperala!!
martes, 10 de septiembre de 2013
¿Qué mueve a tú iglesia?
Muchos de nosotros siempre nos
preocupamos por hacer que las cosas en nuestra iglesia sean mejor cada
día, y sin duda alguna todos quisiéramos
que hubiese ciertas cosas que nos hacen sentir bien o simplemente pensamos que
deberían ser las correctas.
Esta diversidad de pensamientos
es válida, pero si no identificamos cual es la base o el fundamento que nos
debe mover como iglesia de Dios séptimo día, todo lo anterior puede terminar en
conflicto en división porque simplemente queremos dirigirnos a lugares
distintos, al mismo tiempo, tenemos que establecer como iglesia cual es el
rumbo y dirección que en conjunto vamos a seguir, tenemos que definir ¿Qué nos
mueve?
Hay algo que conduce o mueve a todas las iglesias, hay una convicción que dirige detrás de todo lo que sucede. Puede ser tacita, desconocida para muchos.
Mateo 22: 37-40 Primeramente reconocemos que Dios tiene una participación activa con nosotros
a través del sacrificio de su hijo y a través del otorgamiento del espíritu
santo.
El evangelio se resume en la
palabra AMOR a usted lo tiene que mover
el amor a Dios y a su prójimo; necesitamos
tener el AMOR genuino aquel que describe el apóstol pablo el amor es sufrido no es
jactancioso, en muchas denominaciones dicen tener amor pero demuestran lo
contrario con sus actos. muchas veces hacen diferencia entre los mismos hermanos en la FE.
La gran comisión fue formada por
Jesús para anunciar el evangelio y hacer discípulos en todo el mundo en el
nombre del padre, del hijo y del espíritu santo guardando todas las cosas que
nos ha enseñado por medio de las escrituras.
Tal parece que no entendemos bien el concepto; no es lo mismo convertir que guiar; es decir el discipulado implica compartir, enseñar, acompañar al hermano que ha iniciado en el evangelio; no es solo bautizarlo y dejarlo que camine solo.
Pero no solo implica anunciar
este mandamiento implica vivir, practicar, testificar con nuestros actos el evangelio de Dios.
Hechos
2:42 puede ser considerado como una declaración del propósito de la iglesia, “Y
perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en
el partimiento del pan y las oraciones.” Así que, de acuerdo a esta Escritura,
el propósito o actividades de la iglesia deben ser; (1) Enseñar la doctrina
bíblica, (2) proveer un lugar de convivencia para los creyentes, (3) celebrar
la Cena del Señor, y (4) orar.
La
iglesia está para enseñar la doctrina Bíblica, a fin de que podamos ser
arraigados en nuestra fe. Efesios 4:14 nos dice, “para que ya no seamos niños
fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagemas
de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error.” La
iglesia está para ser un lugar de compañerismo, donde los cristianos puedan
convivir fraternalmente y honrarse unos a otros (Romanos 12:10), instruirse
unos a otros (Romanos 15:14), ser benignos y misericordiosos unos con otros
(Efesios 4:32), animarse unos a otros (1 Tesalonicenses 5:11), y lo más
importante, amarse unos a otros (1 Juan 3:11).
La iglesia está para ser un lugar donde los creyentes puedan celebrar la Cena del Señor, recordando la muerte de Cristo y Su sangre derramada por nosotros (1 Corintios 11:23-26). El concepto de “partir el pan” (Hechos 2:42) también conlleva la idea de comer juntos. Este es otro ejemplo del compañerismo promovido por la iglesia. El propósito final de la iglesia, de acuerdo a Hechos 2:42 es orar. La iglesia es un lugar que promueve la oración, enseña la oración, y practica la oración. Filipenses 4:6-7 nos anima a hacerlo, “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”
Algunos propósitos finales de la iglesia son dados en Santiago 1:27, donde leemos “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.” La iglesia está para ministrar a aquellos que están en necesidad. Esto incluye no sólo el compartir el Evangelio, sino también proveer para sus necesidades físicas (comida, ropa, hospedaje) como sea necesario y apropiado. La iglesia está también para equipar a los creyentes en Cristo con las herramientas que ellos necesitan para vencer al pecado y permanecer libres de la contaminación del mundo. Esto es logrado por los principios dados anteriormente -- enseñanza bíblica y compañerismo cristiano.
La iglesia está para ser un lugar donde los creyentes puedan celebrar la Cena del Señor, recordando la muerte de Cristo y Su sangre derramada por nosotros (1 Corintios 11:23-26). El concepto de “partir el pan” (Hechos 2:42) también conlleva la idea de comer juntos. Este es otro ejemplo del compañerismo promovido por la iglesia. El propósito final de la iglesia, de acuerdo a Hechos 2:42 es orar. La iglesia es un lugar que promueve la oración, enseña la oración, y practica la oración. Filipenses 4:6-7 nos anima a hacerlo, “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”
Algunos propósitos finales de la iglesia son dados en Santiago 1:27, donde leemos “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.” La iglesia está para ministrar a aquellos que están en necesidad. Esto incluye no sólo el compartir el Evangelio, sino también proveer para sus necesidades físicas (comida, ropa, hospedaje) como sea necesario y apropiado. La iglesia está también para equipar a los creyentes en Cristo con las herramientas que ellos necesitan para vencer al pecado y permanecer libres de la contaminación del mundo. Esto es logrado por los principios dados anteriormente -- enseñanza bíblica y compañerismo cristiano.
Dios les bendiga!!
Hno. Juan Alberto Camacho Ochoa
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